
Existen otras formas de realizar la transferencia que históricamente han sido utilizadas pero que hoy en día están mayoritariamente en desuso, por la mayor complejidad que conllevan y porque no ofrecen mejores resultados que la transferencia intrauterina transcervical. Su uso podría continuar siendo válido en algunos casos muy concretos.
La más utilizada dentro de este grupo y que todavía sigue empleándose en determinados centros, es la transferencia intratubárica de gametos (GIFT), que consiste en transferir por vía laparoscópica un número reducido de óvulos de la mujer y de espermatozoides capacitados del marido al interior de la trompa. El objetivo es conseguir la fecundación en el lugar donde ocurre de forma natural, pero el método, además de ser mucho más complicado y requerir anestesia general e ingreso hospitalario, podría dañar en sí la fina estructura de las trompas de Falopio.
Otras técnicas de transferencia son la transferencia intratubárica de zigotos (ZIFT) o de embriones (TET), que se diferencian de la anterior en que lo que se deposita en la trompa no son los gametos separados, sino el embrión recién fecundado en el laboratorio (zigoto) o el preembrión en estadio de 4 a 6 células. Este conjunto de técnicas estaría indicado en aquellas pacientes en las que por una u otra razón la transferencia transcervical no es posible (estenosis cervical, alteración anatómica...) pero siempre que se haya comprobado de antemano la permeabilidad de las trompas de Falopio.


