
Muchos varones que en su día se realizaron una intervención de VASECTOMÍA, quieren volver a tener la posibilidad de tener descendencia y para ello hoy en día las técnicas de reproducción asistida también nos aportan solución.
La obstrucción de los conductos de salida de los espermatozoides que se realiza en la VASECTOMÍA, no hace que los testículos dejen de producir hormona masculina ni tampoco espermatozoides.
Estos espermatozoides pueden ser aspirados bajo anestesia local, en un procedimiento sencillo que dura apenas unos minutos y ser luego congelados y utilizados para inseminar los óvulos de la pareja mediante técnicas de fecundación asistida con la ayuda de la microinyección espermática intracitoplasmática (ICSI).
Ya no es necesario realizar una recanalización del conducto como se hacía hace unos años y que requería varias horas de microcirugía bajo anestesia general y que ofrecía una muy baja efectividad.
Con el ICSI, el pronóstico de embarazo es muy alto, ya que la pareja no presenta un problema de infertilidad sino que simplemente son los espermatozoides los que no pueden alcanzar de forma natural el punto de fecundación en el tracto genital femenino, de manera que al aspirarlos e inseminar con ellos los óvulos, se soluciona este problema y las posibilidades de obtener buenos embriones y una gestación evolutiva normal, es muy elevada, dependiendo como siempre del estado de salud de la mujer.


