Factor masculino: introducción
Al menos la mitad de las parejas que tienen problemas de infertilidad presentan una mala calidad en el semen. En muchas clínicas, la mayor parte de las pruebas son realizadas a la mujer, mientras que el tratamiento del factor masculino se limita a un análisis de semen y a hacer que los espermatozoides fecunden realizando una u otra técnica de reproducción asistida, pero sin saber cuál es la causa de que el semen esté mal.
En CREA pensamos que el varón debe ser estudiado y tratado exactamente igual que se hace con su pareja, por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque una mala calidad seminal puede estar ocasionada por una enfermedad general que pueda derivar en consecuencias más graves (alteraciones endocrinas, alteraciones genéticas, neoplasias ... ) y que no puede ser tratada si no es estudiada. En segundo lugar, porque si conocemos cuál es la causa por la que el semen está mal, podremos en muchas ocasiones aplicar un tratamiento específico para solucionarla y así evitaremos tener que recurrir a técnicas más complejas de reproducción asistida.
El diagnóstico del factor masculino es fundamental y verdaderamente sencillo para el paciente, ya que en la mayoría de los casos, se limita al estudio de la calidad del semen, una ecografía genital y una toma de sangre para la valoración hormonal y genética, cuando es necesaria.
Según los resultados, en CREA sabremos si hay que realizar alguna prueba complementaria para, por ejemplo, descartar el riesgo de transmitir alguna enfermedad genética y, sobre todo, qué tratamiento será el más adecuado para cada caso concreto.
Siguiendo esta pauta de estudio integral de ambos cónyuges, prácticamente la totalidad de las parejas afectadas por un factor masculino tratadas en CREA, logran finalmente conseguir el embarazo.