
No hay que olvidar que la esterilidad es cosa de pareja y por lo tanto se deben estudiar ambos miembros de la misma.
En primer lugar se realiza una historia clínica donde se recogen antecedentes familiares y personales así como la historia ginecológica. La aportación de información previa por parte de la paciente, evitará la repetición de pruebas y acortará el tiempo para el diagnóstico.
Debemos comprobar que las distintas funciones del aparato reproductor femenino así como su anatomía son correctas.


